La vida de Luz María, profesora jubilada, se encontraba marcada por un profundo deterioro emocional: ansiedad severa, desgaste constante y una pérdida progresiva de funcionalidad que afectaba su entorno familiar, social y personal. Sin embargo, tras más de cinco años de ser atendida en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a través de un equipo multidisciplinario de la Unidad Médica Complementaria de Alta Especialidad Hospital de Psiquiatría “Morelos”, ha logrado una recuperación significativa que se refleja en su bienestar y calidad de vida.
El Hospital de Psiquiatría “Morelos” de la Representación del IMSS en Ciudad de México Norte cuenta con un modelo de atención especializado para brindar apoyo humano y técnico para las y los derechohabientes que requieren intervención en salud mental, con el objetivo de favorecer su recuperación, funcionalidad y estabilidad emocional.
El subdirector médico de la unidad, doctor Hugo Alberto Andriano Vicencio, explicó que Luz María ingresó con ansiedad severa y un deterioro funcional evidente en distintos ámbitos. Señaló que, además de las afectaciones en el ámbito familiar y laboral, dejó de tener actividades que le parecían satisfactorias y presentó dificultades en áreas básicas del autocuidado, como la higiene personal.
Señaló que este cuadro se desarrolló en un contexto de estrés sostenido, crisis económicas y la exigente tarea de convertirse en cuidadora primaria de su esposo tras varios eventos médicos graves, entre ellos dos infartos y un evento cerebral, circunstancias que incrementaron su carga emocional y profundizaron el impacto en su salud mental.
Durante más de cinco años, Luz María participó en un programa integral que incluyó atención en psiquiatría, psicología, psico-geriatría, nutrición y electrofisiología, lo que le permitió recuperar estabilidad emocional, autonomía y bienestar.
“La paciente tuvo una mejoría importante de sus síntomas hasta más del 90 por ciento de ellos, lo que generó una recuperación notable de su funcionalidad”, comentó el doctor Andriano Vicencio.
El médico psiquiatra del IMSS detalló que la paciente se encuentra actualmente en seguimiento por psico-geriatría con un pronóstico muy favorable, gracias a su adherencia y compromiso con las recomendaciones médicas, de autocuidado e indicaciones dietéticas emitidas por el personal de la unidad del Seguro Social.
Luz María, contadora pública que ejerció durante 35 años como profesora de bachillerato y secundaria, relató que su deterioro comenzó mucho antes de llegar al Hospital de Psiquiatría “Morelos”, asociado a problemas emocionales, económicos y de estrés, hasta que su salud se vio rebasada.
Aunque inició atención psicológica en el ámbito privado, su evolución fue limitada hasta que conoció al doctor Andriano y al equipo de especialistas del IMSS. “Me atendió un gran médico, él me escuchó, lo entendí, me dio buenos consejos, uno de ellos fue ‘no te voy a cambiar tu vida, te voy a llevar a sobrellevarla’”.
Posteriormente fue canalizada a psiquiatría y psico-geriatría, donde recibió atención profesional y con calidez por un equipo comprometido, cercano y sensible. Además, con acompañamiento constante, evaluaciones periódicas y ajustes en su tratamiento, las crisis disminuyeron, la estabilidad emocional aumentó y su calidad de vida mejoró de manera visible.
Uno de los indicadores más claros de su recuperación es la reducción gradual, voluntaria y supervisada de su medicación: actualmente solo toma una cuarta parte de la dosis previamente establecida,, cuando anteriormente requería una dosis mayor.
“Luzma”, como le gusta que le digan, comentó que los cambios cotidianos representan para ella una transformación profunda: “Ahora me baño diario, me arreglo, aunque no salga, pero me arreglo, me quiero sentir bonita”.
También invitó a las personas que atraviesan por dificultades emocionales a buscar apoyo profesional, asistir ante un psicólogo o psiquiatra, ya que la salud mental es tan importante como la salud física. “No significa estar loco ni ser débil”. Asimismo, destacó el valor del servicio recibido al ser referida a especialidades donde le proveen manejo especializado y el tratamiento farmacológico, como parte de su atención, de forma gratuita.
El acceso a una atención integral, con personal sensible y capacitado puede ayudar a reconstruir la vida de una persona que enfrenta ansiedad severa y agotamiento emocional. Hoy, Luz María se califica a sí misma como un “ocho” en su proceso personal y reconoce que desea continuar asistiendo por el apoyo emocional que recibe, aunque sabe que su alta médica podría estar próxima.
“Con mi experiencia y perseverancia mi vida ha cambiado para bien, porque ya me valoro más, mi familia nota el cambio y me alientan a seguir adelante. Gracias”, concluyó.