Los bombardeos de EEUU en Venezuela y el secuestro de Maduro: un crimen internacional de agresión con consecuencias para Europa | Olga Rodríguez

Publicado el 4 de enero de 2026, 19:06


Los ataques ilegales de EEUU contra Venezuela, la injerencia extranjera y el secuestro de Maduro y su esposa constituyen una violación de la soberanía nacional del país, una acción extraterritorial y una intromisión en asuntos de otra nación.

Estados Unidos ha causado bajas mortales –que se suman a los civiles asesinados en meses pasados en ataques estadounidenses contra embarcaciones– ha bombardeado un territorio ajeno y ha exhibido al mandatario venezolano secuestrado, esposado y con los ojos vendados. Trump asegura que tomará el control del país hasta que haya “una transición segura”.

Da igual cómo sea el gobierno o el régimen de un Estado: inmiscuirse en asuntos ajenos a través de la fuerza militar constituye un crimen de agresión, término específico según el derecho internacional. Y lo es porque, de lo contrario, se abre la veda a que cualquier nación pueda invadir países o derrocar gobiernos, incluidos los europeos, con excusas peregrinas.

Un “crimen de agresión” es, según el Estatuto de Roma, el que comete una persona que “planifica, prepara, inicia o realiza un acto de agresión” que constituya una violación manifiesta de la Carta de Naciones Unidas. Y un “acto de agresión” es definido como “el uso de la fuerza armada por un Estado contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de otro Estado”.

Un crimen de agresión, según el derecho internacional, es aquel por el que se hace "uso de la fuerza armada por un Estado contra la soberanía, la integridad territorial o la independencia política de otro Estado"

Son varias las diferencias entre la invasión ilegal de Irak en 2003 y los ataques ilegales contra Venezuela, pero también hay similitudes, y una de ellas es la política comunicativa para justificar ambas. Ante Irak, Washington creó la excusa de unas armas de destrucción masiva que no existían. Ante Venezuela, Trump apunta al narcotráfico como razón de peso, acusando a Nicolás Maduro de liderar un cártel de tráfico de drogas. También utiliza otros conceptos ya agitados en 2003: libertad, justicia, democracia.

La diferencia en la narrativa oficial es que en 2003 Estados Unidos no mencionó públicamente las razones geoestratégicas de peso: la ubicación geográfica de Irak, su enemistad con Israel y la existencia de grandes reservas de petróleo en territorio iraquí.

En 2026, Trump habla abiertamente de la importancia del crudo venezolano y anuncia, incluso, la presencia estadounidense en Venezuela “en lo que respecta al petróleo”. No oculta su voluntad neocolonial. Es un hombre de negocios, presume de que gobierna EEUU como gestiona su imperio empresarial y no tiene interés en emplear eufemismos para referirse a los intereses económicos que motivan sus decisiones políticas y militares.

Trump habla abiertamente de la importancia del petróleo venezolano y anuncia, incluso, la presencia estadounidense en Venezuela 'en lo que respecta al petróleo'. No oculta su voluntad neocolonial

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