Durante el 112 Aniversario de la Defensa del Puerto de Veracruz, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reafirmó que la soberanía se defiende todos los días, que la Independencia de México no es un episodio del pasado, sino una práctica constante, y que la dignidad de una nación descansa en la integridad de su pueblo.
En el contexto internacional, sostuvo que nuestro país mantiene los ideales de cooperación, diálogo y respeto; no obstante, hay una convicción inquebrantable: México es una nación libre, independiente y soberana.
“No olvidemos nunca que el amor siempre vence al odio; el amor al pueblo y a la patria siempre vencen al entreguismo y a la ambición. No olvidemos nunca que la patria se ama y se defiende.”
En el municipio de Alvarado, la primera mandataria señaló que estos históricos principios están protegidos por mujeres y hombres de las Fuerzas Armadas, quienes deben ser íntegros, honestos, leales y patriotas.
“Cuando miren nuestra bandera, recuerden que en sus colores, en el escudo nacional, vive la historia de nuestra patria. Recuerden que cada acto suyo debe estar a la altura de ese legado; honren siempre a la Marina Armada de México.”
Agregó que las y los marinos de México deben cumplir el mandato del pueblo con disciplina y sensibilidad, reflejada en el amor al prójimo, la protección de la vida y el servicio a la patria.
“El uniforme que portan representa autoridad, pero también compasión, responsabilidad y compromiso. Nunca olviden que detrás de cada misión hay personas, familias, historias y esperanzas.”
En su mensaje, la jefa del Ejecutivo federal llamó a las y los integrantes de la Secretaría de Marina a nunca perder la capacidad de mirar al otro con respeto.
“Al jurar bandera hacen un compromiso que va más allá del deber; es un compromiso con la vida, con la dignidad humana y con el bien común.”
La presidenta Sheinbaum enfatizó que las y los cadetes están llamados a honrar la vocación de servicio, así como a los valores de honestidad, fortaleza y amor a la familia, raíz y sostén de las mexicanas y los mexicanos.
La Armada de México, dijo, es una institución al servicio del pueblo; defiende nuestras costas y mares, protege la soberanía nacional, auxilia en desastres naturales y acompaña a las comunidades en los momentos más difíciles.
Al rememorar la gesta heroica del 21 de abril de 1914, cuando marinos y el pueblo de Veracruz defendieron la soberanía nacional frente a la invasión estadounidense, la titular del Ejecutivo federal indicó que este puerto es historia viva de México, punto de encuentro y resistencia.
“Aquí una y otra vez, el pueblo ha demostrado que la dignidad de México no se rinde. La soberanía la llevamos las y los mexicanos marcada con fervor.”
Recordó que el cadete Virgilio Uribe, el teniente José Azueta y decenas de jóvenes de la Escuela Naval, junto con mujeres y hombres del pueblo de Veracruz, asumieron la responsabilidad histórica de defensa del territorio nacional.
“No contaban con ventajas materiales, pero tenían lo más importante: principios, dignidad y amor a su patria. Durante aquellas horas, el puerto fue escenario de una resistencia que trascendió lo militar; fue una afirmación moral, una declaración clara: México es una nación libre.”
En su calidad de comandanta suprema de las Fuerzas Armadas, tomó protesta al personal de cadetes generación 2025 de la Escuela de Enfermería Naval, Escuela Médico Naval y Heroica Escuela Naval Militar, que este día juraron lealtad a la bandera nacional.
“Hoy asumen con plena conciencia el honor y la responsabilidad de servir a la nación. Esta ceremonia no es un simple acto protocolario, es un compromiso profundo, permanente, que los acompañará a lo largo de toda su vida, un compromiso que no se limita al uniforme, sino que se extiende a cada decisión, acto y momento en que la patria los necesite.”
Acompañada por integrantes del presídium, la primera mandataria encabezó la entrega de 21 espadines de la Secretaría de Marina a mujeres y hombres cadetes de primer año, sobresalientes por aprovechamiento académico y buena conducta durante el presente año.
Esta distinción simboliza el principio de formación del don de mando, virtud que los caracterizará en su vida futura como oficiales de la Armada de México.
También dio lectura a la lista de honor de la Heroica Escuela Naval Militar y del Heroico Colegio Militar, en conmemoración de los héroes que defendieron la patria el 21 de abril de 1914 y el 13 de septiembre de 1847. La banda de guerra entonó el toque de silencio, acompañado por una salva de fusilería a cargo del cuerpo de cadetes.
La presidenta Sheinbaum también escuchó las palabras de la cadete de primer año, Alison Velázquez Reyes, así como la pieza musical Coro de los Invitados, del compositor Richard Wagner, interpretada por la Banda Sinfónica y Coro de la Secretaría de Marina.
En el campo de honor, presenció el desfile militar, integrado por 419 cadetes: 179 mujeres y 240 hombres, quienes continuarán con su proceso de formación para desempeñarse en el cumplimiento como futuros oficiales de la Armada de México.
Acompañaron a la presidenta Sheinbaum: la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle García; los secretarios de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles; y Defensa Nacional, Ricardo Trevilla Trejo, e integrantes del Gabinete Legal y Ampliado del Gobierno de México.
Asimismo, la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Senadores, Laura Itzel Castillo Juárez; y el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, así como oficiales, autoridades navales y militares.
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